¿Aún no cumple 50 años? No descarte un cáncer colorrectal

Foto de una mujer de mediana edad riendo y sosteniendo una taza de café

Por Nicole Brudos Ferrara

A pesar de que las colonoscopias realizadas con regularidad y los índices menores de tabaquismo han reducido las tasas de cáncer colorrectal entre las personas mayores, actualmente en los Estados Unidos, el cáncer de colon y recto son la causa principal de muerte por cáncer entre quienes aún no cumplen 50 años, informa el Instituto Nacional del Cáncer.

«La amplia mayoría de los pacientes que desarrollan cáncer de colon son mayores de 50 años, aunque esa cantidad va disminuyendo a medida que surgen mejores exámenes de detección y, más bien, se observa una tendencia contraria entre pacientes jóvenes, con un aumento relativo de un 50 por ciento en gente menor de 50 años a quien se diagnostica cáncer de colon», dice el Dr. Jeremy Jones, oncólogo médico en Mayo Clinic.

Según el Dr. Jones, nadie es demasiado joven para tener cáncer colorrectal. «Es preciso informar que estos tipos de cáncer están volviéndose más frecuentes entre los pacientes jóvenes. Como comunidad médica, no podemos ignorar estos signos y síntomas», añade.

A continuación, se explica lo que todos deberíamos saber acerca del aumento en los diagnósticos de cáncer colorrectal entre la gente más joven:

Los investigadores aún no saben por qué más personas menores de 50 años desarrollan cáncer colorrectal.

Los profesionales de la salud no saben cuál es la causa del aumento en las tasas de cáncer colorrectal entre los jóvenes. Algunos especulan que en este grupo etario, la situación podría estar relacionada con el aumento en los factores de riesgo para cáncer colorrectal, como obesidad, falta de ejercicio físico y alimentación poco sana.

El Dr. Jones, en cambio, cree que la causa es más compleja. «Veo bastantes pacientes que no tienen exceso de peso ni son obesos y desarrollan cáncer de colon. Varias personas muy inteligentes lo están investigando. Siempre que se observa algo durante cuatro o cinco años sin poder descubrir por qué ocurre, para mí es un indicativo de que probablemente se deba a distintas cosas y lo que está llevando a este aumento posiblemente sean causas genéticas, sumadas al microbioma y a una combinación de todas las demás cosas», afirma el médico.

Los profesionales de la salud han identificado varios factores que pueden aumentar el riesgo para cáncer colorrectal y son los siguientes:

  • Tener más de 50 años.
  • Ser afroamericano.
  • Tener antecedentes personales de cáncer colorrectal o de pólipos.
  • Padecer afecciones inflamatorias del intestino, como colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.
  • Tener un síndrome heredado que aumenta el riesgo para cáncer de colon, como poliposis adenomatosa hereditaria y síndrome de Lynch.
  • Tener antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
  • Ingerir una alimentación con bajo contenido de fibra y alta en grasas.
  • Llevar un estilo de vida sedentario.
  • Tener diabetes.
  • Tener sobrepeso u obesidad.
  • Fumar.
  • Consumir demasiado alcohol.
  • Haber recibido radioterapia en el abdomen para tratar otro cáncer previo.

No obstante, una persona puede tener todos estos factores de riesgo y nunca desarrollar cáncer colorrectal. Por otro lado, el cáncer colorrectal también puede presentarse sin que exista ninguno de estos factores de riesgo.

«En todo paciente, un factor de riesgo es solo un factor de riesgo, pero no constituye la certeza de que desarrollará cáncer», apostilla el Dr. Jones.

Actualmente, los exámenes de detección para cáncer colorrectal son recomendables para todos, a partir de los 45 años.

Los exámenes de detección del cáncer colorrectal ahora son recomendables para todos, a partir de los 45 años, en vez de los 50. El Grupo de Trabajo para Servicios Preventivos de EE. UU. acaba de actualizar sus pautas a fin de empezar los exámenes de detección cinco años antes y, para ello, cita un estudio modelo y comparativo que demuestra este beneficio en personas de 45 años.

«Como veo a estos pacientes en la clínica, estoy prejuiciado y creo que, probablemente, ni la edad de 45 años sea suficiente. Mi objetivo para el futuro es aprovechar algunas de las nuevas tecnologías menos invasivas, como los exámenes de ADN en heces o las pruebas de detección en sangre, para identificar a pacientes de 40, 30 o hasta 20 años», afirma el Dr. Jones.

El médico recomienda encarecidamente a todos que consideren someterse a un examen de detección para cáncer colorrectal a los 45 años. Cuando hay antecedentes personales o familiares de la enfermedad, es preciso hablar con el profesional de salud para determinar si los exámenes de detección deben empezar antes de los 45 años.

«Si el padre o la madre tuvieron cáncer de colon a los 50 años, los exámenes de detección, en general, empiezan unos 10 años antes de esa edad. Si hay antecedentes familiares de cáncer colorrectal por un tipo de síndrome, como poliposis adenomatosa familiar que es de muy alto riesgo, los exámenes de detección pueden empezar a la edad de 10, 15 o 20 años. En el caso del síndrome de Lynch, si nadie en la familia tuvo cáncer hasta los 35 años, quizás se pueda empezar a los 30 años», dice el Dr. Jones.

Los jóvenes y los profesionales médicos que los atienden deben tomar seriamente los signos y síntomas del cáncer colorrectal.

«Uno de los problemas fundamentales que se presenta con la aparición prematura del cáncer de colon es que no se identifica tempranamente a estos pacientes. Cuando alguien tiene más de 50 años, es mucho más probable que ya se le haya diagnosticado el cáncer porque se le hizo una colonoscopia y fue posible extirparlo mientras aún estaba en un estadio 1 o 2.  Eso es mucho más importante para el pronóstico y la supervivencia que cualquier otra cosa que se pueda hacer», señala el Dr. Jones.

Las personas jóvenes que desarrollan cáncer colorrectal tienen menos probabilidades de ser diagnosticadas en un estadio temprano, porque muy poca gente presenta síntomas en esa etapa. En los casos donde aparecen síntomas, es probable que estos varíen, según el tamaño del cáncer y de su ubicación en el intestino grueso.

Entre los signos y los síntomas del cáncer colorrectal están los siguientes:

  • Cambio constante en los hábitos intestinales, como diarrea y estreñimiento, o un cambio en la consistencia de las heces.
  • Sangrado rectal o sangre en las heces.
  • Molestia abdominal constante, como calambres, gases o dolor.
  • Sensación de que el intestino no se vacía por completo.
  • Debilidad o fatiga.
  • Pérdida de peso inexplicable.

Si usted presenta alguno de estos síntomas, hable con el profesional médico e insista en que se descarte un cáncer colorrectal.

«Al menos una vez por semana, veo a algún paciente que me dice que tuvo sangre en las heces, pero que el médico le dijo que era muy joven para padecer cáncer y que probablemente eran hemorroides. Otros dicen que sentían un dolor abdominal inexplicable o que perdían peso sin motivo y les dijeron que eran muy jóvenes para tener cáncer de colon. Aunque coincido al cien por cien con que las hemorroides son más frecuentes que el cáncer de colon, hay que descartarlo de todas maneras y es necesario comprobar que no se trata de un cáncer», concluye el Dr. Jones.

Más información

Si desea obtener más información sobre el aumento del cáncer colorrectal en adultos jóvenes, lea este artículo.

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